El estado de mis higueras.

Parece que de momento todo bien, a excepción de la higuera de la cual comento en mi última entrada, con serios problemas de deshidratación…

En un principio mantuvo las hojas un par de días y al regar pareció revivir pero, tuve la poca precaución de situarla un día en un lugar al que le daba el sol por la mañana. Ese día hizo calor y el resultado es que se entristecieron todas las hojas.

Las corté y el pedúnculo, que suele caer, quedo duro y seco. creo que la planta no está muerta pero dudo de que llegue a la primavera, una pena pues posee un porte muy bello.

El resto de higueras, mantiene aún las hojas en pleno noviembre aunque ya van dando signos de amarilleo otoñal. Espero a que caigan las hojas para hacerles una poda y preparar así las higueras para la primavera.

El resto de árboles están en su época. Las moreras, han perdido ya hojas, el olivo tiene quizá algún problema de exceso de riego pues presenta algunas puntas de las hojas con coloración marrón. (Seré más cuidadoso). Los manzanos, me dan mucha alegría pues de semilla hasta ahora, no han dejado de crecer y robustecerse, más uno que el otro pero los dos ahí están.

En general, tengo algo de ansiedad pues me gustaría meterles mano y hacer modificaciones en su estructura. La impaciencia no suele ser buena en el mundo bonsái.

Voy a poner una par de higueras más mi en mi vida…

He estado en unos viveros dando un paseo en plan relax y he visto dos higueras de esas que podríamos considerar «supervivientes».

Dos ejemplares pequeños tipo pre-bonsái, (quizá de haber estado en plenas condiciones no las hubiese comprado), pero… dadas las circunstancias, y el mal estado de las plantas, he pedido un descuento en el precio, y ha estado bien.

He llegado a casa y me he puesto a descalzarlas de los tiestos. Tenían poca tierra y estaban algo secas las hojas.

He pasado la tarde preparándolas. Está claro que quizá no sea la época más adecuada, pero después del verano, estas plantas se recuperan bastante bien. Así que, he quitado tierra, he recortado raíces y las he plantado con buena tierra para bonsái.

Una de ellas tenía algo de deshidratación pues una vez terminada la labor de replantado y después de haber regado tiene otro aspecto. El de una planta normal.

La otra higuera, tiene problemas más severos, quizá el estrés hídrico la ha tocado más seriamente.

Ya poseo cinco higueras, y aunque no es mi objetivo hacer una colección de árboles y plantas, bienvenidas sean.

Quería haber comprado algo más para el interior de casa pero, con el tema del descubrimiento de estas dos últimas higueras, no he mirado más.

Sigo siendo un troll

Eso parece pero es que me lo pide el cuerpo.

Ahora le toca a Instagram. A las imágenes que en este portal suben muchos usuarios mostrando sus estacas más o menos trabajadas en las que se incluyen paquetes de tabaco o mecheros de todos los colores.

Es necesario, en ocasiones, poder dar una idea de las dimensiones de nuestros bonsái, para lo cual usamos un objeto de referencia conocido: un paquete de tabaco, un mechero, unas tijeras, un vaso de agua, una botella de tamaño incierto… Eso está bien, pero con relación a los mecheros, los hay de todos los tamaños, además la imagen de un mechero no sé si transmite aquello de «la dimensión» o simplemente te arruina la imagen, y la esencia que el bonsái transmite.

Usar paquetes de tabaco, no es muy conveniente, a mi modo de ver, porque el tabaco atenta contra la salud y contra principios estéticos. Si el tabaco mata, ¿cómo se te ocurre poner un paquete de tabaco junto a tu bonsái favorito? Igual pasa con los mecheros, tan asociados a los fumadores.

Yo, como exfumador, y afectado por el tabaco, me veo en la obligación moral de rechazar cualquier cuestión relacionada con el hábito de fumar, ya sea con la cajetilla, los cigarrillos o los mecheros; y si en la televisión se omite el tabaco, ¿por qué no hacerlo también en las RR.SS. ?

No los busco (a veces sí), pero cuando veo algún mensaje, imagen o lo que sea, con un bonsái y un mechero o un cajetilla de tabaco, lanzo mi opinión, a veces algo sarcástica… sigo siendo un troll.

La sorpresa es que a algunos usuarios les gusta; y en pro de la salud pública, si lees esta entrada de mi Blog, te pido que actúes en consecuencia, difundiendo tu propio criterio sobre el tabaco.

Manuel el Troll

Hace tiempo, allá por el 2012, me «banearon» en un Foro (MUNDOBONSAI), por este y otros comentarios más. Se sintieron ofendidos algunos, pero… otros, estaban de acuerdo con este planteamiento. La entrada de entonces, sigue siendo vigente hoy.

«No me he vuelto loco, la verdad es que no pretendo hablar mal para triunfar, como hacen otros, pero lo cierto es, que entre aficionados y profesionales, algunos profesionales, tenemos entre todos la colección más horrible de arbolitos que jamás se haya visto.

Feos no sólo en España, o en América; también en el resto de Europa y más…

¿A que obedece tanta fealdad? Vemos árboles de los que tomamos como modelo la figura, el estilo, la esencia… pero, y este es el problema, nos quedamos mezquinamente en la superficie, y yo el primero.

Tenemos árboles que acaban abruptamente; otros que parecen estacas para matar vampiros, o supositorios; otros que ni se sabe qué figura pretenden emular… o aquellos que como no tenemos ni gusto ni «ná de ná» son feos de cojones y ahí los mantenemos simplemente porque parecen, o mejor dicho no parecen lo que son, es decir, no parecen una higuera o un olmo… etc.

Y luego eso si, «el bonsái de hoy para mañana», arramblamos justificadamente claro, un ejemplar de la naturaleza y le pasamos máquina de corte, fresadora pulidora si es preciso, manguerazo de tal y de cual y en un par de sesiones tenemos un árbol de esos de más de 100 años que luego se venden en las grandes exposiciones internacionales pero que son el resultado de eso, un verdadero proyecto comercial.

¿No nos estaremos alejando de la filosofía generadora de los bonsái y de la técnica para lograr una comunión no sólo con la naturaleza, también con nosotros mismos, más allá de la mera y superficial estética del arbolito pequeñito?«

De nuevo…

Sí, la higuera que planté en enero parecía congelada, no daba ninguna señal de vida, no obstante si parecía hidratada… al final, comenzó a mostrar sequedad… y murió.

Hoy tengo tres higueras. ¿recordáis la higuera cercana a mi casa?, pues una de las últimas ramas que cogí, ha dado tres estupendas y grandes hojas que hacen pensar que esta planta sobrevivirá. También de un vivero compré en distintas ocasiones dos higueras más, que planté en tiestos bonsái y parecen estar tomando fuerza.

La última es una sobreviviente. Estaba suelta de su tiesto, con una cepellón duro y reseco y con unas ramas largas y feas que mostraban mal aspecto.

Después de recortar raíces, asear y podar, la planté en uno de los antiguos tiestos que aún rondan por casa y el resultado me alegra, pues tiene ese sentido de kanji, fluido y contenido en si mismo a la vez.

En este momento tengo un par de manzanos, plantados en tiestos bonsái desde semilla; algunos frutales, también desde semilla, un olivo unas moreras que me están haciendo padecer mucho, y un par de geranios que aunque no son árboles estoy tratando con la técnica de defoliado, poda y recorte de raíces.

Jamás pensé que volvería.

Eso creía yo, pero ya ves, otra vez con los Blog.

He ido con mi hijo a una tienda de plantas y he comprado un tiesto y un plantón de higuera… por hacer honor al nombre del Blog. Y he estado trabajando con él.

En una primera instancia, he recortado el plantón, luego he pasado todo el bulto de raíces al tiesto dejando las raíces en su sitio y acomodando el cepellón.

Los bonsái siempre me han gustado, desde muy temprana edad, incluso antes de esa oleada de moda de la técnica japonesas.

También he de decir que me tiraron de un foro por decir que la mayoría de bonsái que tenemos los aficionados, son palos de escoba plantados en bonitos tiestos. Vaya, y así era, lo juro, fotos y fotos de plantones mal plantados pero así es la vida.

Sigo pensando que el bonsái no es el árbol acabado, es el día a día, la paciencia, la ilusión… desgraciadamente no tenemos esa mentalidad asiática, y lo deseamos todo para ayer.

Bien una imagen de mis dos principales árboles. Un olivo (olea europea), y la estaca, mi Higuera Bonsái, (ficus carica), que también da título a este Blog.

Mi esqueje de higuera hoy.

Hace ya un tiempo, a inicios de primavera, tomé un trozo, una rama, un… esqueje de una higuera próxima a mi domicilio. Corté una botella de plástico y metí el esqueje dentro, teniendo la precaución de que no le faltase agua.

Las raíces no tardaron en aparecer, y hoy muestra dos pares de hojas pequeñas y una enorme hoja de higuera bien hermosa.

Pronto plantaré el esqueje en tierra. Buscaré un buen sustrato de mantillo, turba y arena de río que posiblemente me haga yo mismo y lo plantaré en un tiesto que no «desdiga mucho».

Lo cierto es que no me fijé mucho en su aspecto, aunque en la entrada enterior lo traté de hermosa rama, y hoy en día lo veo realmente feo, pero, dadas las circunstancias, voy a intentar, simplemente, que se desarrolle como bonsái. Luego ya veremos. ¿Filosofía bonsái… ? Si, por supuesto.

Volver a empezar.

¿No será esta y no otra la auténtica filosofía del bonsái?, ¿volver a iniciar todo de nuevo…?

Se murieron todos mis esquejes, si, pero hoy me he acercado a coger una hermosa y tortuosa rama de higuera para plantar en agua. Sólo en agua…

Voy a procurarme tiestos, esquejes, material, para comenzar ahora  y revivir la experiencia de ver como crecen hechan hojas y, en este caso, espero que no mueran.

Pérdidas masivas.

Es lo que tenemos, casi todas las higueras muertas o con el mal aspecto de estar muertas; todas excepto una. Uno de los esquejes larguiruchos y feos que planté.

La higuera que tenía sumergida en agua desde el verano pasado con el pequeño higo en una de sus ramas, de un dia para otro se ha venido a bajo, mostrando la leña un feo aspecto de sequedad, y el pequeño higo que tanto duró una apariencia de uva pasa. Posiblemente por pudrición de la madera, no por otra cosa.

Se acercan tiempos mejores para plantar, y hacer pruebas, y es que esto del bonsai, es probar y probar, sin esperar nada a cambio. No es el viejo árbol lo que nos da fuerzas, sino los contínuos esquejes, plantones, esperiencias, pérdidas, y un largo etc.

Esa es realmente la filosofía del bonsái, la fortaleza para, pese a todo, comenzar de nuevo, y no otra.

Curioso olor floral de los esquejes.

Los esquejes de higuera silvestre que tenía en agua, siempre, desde los primeros días olían como a flores, muy agradable y sutil.

Hoy he desenmarañado la gran cantidad de raíces que hicieron en su momento pero sólo he podido salvar dos ejemplares, el resto estaban enmohecidos, y quizá esa sea la fuente del olor, quizá por algún hongo pues la corteza mostraba unas placas blancas, como de haber pintado los esquejes con escayola muy diluida. El agua, bastante limpia presentaba casi siempre la apariencia de haber sido «engrasada».

Las partes sumergidas, no obstante, aún presentaban un buen aspecto. He desechado la mayoría pero he puesto dos en tiestos de bonsái y uno en un recipiente de plástico con la esperanza de que rebrote en algún momento.

Nada se ha perdido puesto que se trataba de una prueba. Pronto pasará el invierno, y en un par de meses estaré observando alguna gruesa rama a la que dar un buen tiesto.

Con relación al sustrato, guarda la humedad muy bien pero para esta próxima temporada me prepararé una tierra buena de mezcla para mis higueras.

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