Si leíste mi entrada sobre: Un proyecto fracasado. O no… la respuesta es: no, sorpresa.
Lo que no era más que una estaca clavada en un tiesto, se ha convertido en múltiples posibilidades para un futuro bonsái de olea europea.
Además de brotar con relativa fuerza, de un día para otro, ha agrandado su tamaño, viéndose unos brotes muy robustos.
Quizá no me complique mucho la vida, eso sí, quisiera cambiar esa rectitud de palo impersonal, curvando levemente el tronco con la intención de darle cierto movimiento y ganar elegancia.
Pondré un tutor que curve un poco sin que sea exagerado, además tampoco pretendo hacer un bonsái de estilo y estética japonesa. En un principio, porque es muy, muy difícil, y por otro lado, busco mi propia visión de lo que puede ser un bonsái autóctono. Equilibrado y de pequeño tamaño.
Poseo otro plantón de olivo, con el cual no se bien qué hacer. He invertido un poco el proceso y he quitado prácticamente toda la tierra y las raíces que estaban cerca de la superficie. No he visto un nebari, que merezca la pena resaltar… Quizás acabe súbitamente en un sin fin de pequeñas raíces.







